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Cuando Dios no sana
Dios puede sanar milagrosamente, pero así como en los evangelios, Jesús no sanó a todos los enfermos de Galilea.
Resucitó a la hija de Jairo, pero no resucitó a todas las niñas muertas en Galilea.

Sanó a Bartimeo, pero no sanó a todos los ciegos de su país.

Luego del primer ataque de Pánico
Cuando te golpea ese primer ataque de pánico, sientes que la vida no volverá a ser la misma.
Es un enemigo invisible que no sabes por qué te ataca y de donde.
Solo sientes que vas a morir o perder la razón.
Y lo peor, te agarra fuera de casa.
En el trabajo, en tus estudios, de compras.
Lo que viene a continuación, es temor.
A que pueda sorprenderte otra vez fuera de tu hogar.

Oro y sigo con depresión
Se dice que la oración mueve montes.
Pero si estás con depresión o ansiedad y por mucho que has orado no sientes descanso, ve con un profesional.

Crisis de Pánico
Las crisis de pánico a veces vienen sin aviso.
El corazón se acelera , las manos sudan y sientes que tu cuello se aprieta. Temes lo peor.
Un pensamiento de horror se clava en la mente.
Me voy a morir.
Crees que es algo terrible que está a punto de pasar.
Algunos hasta se desmayan de la impresión.
Vas a doctores y te haces exámenes pero todos concuerdan que no hay nada.
Es ansiedad. Es estrés. Llegaste al fondo de tus capacidades de resistencia.