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Ni Dulce, Ni Amargo
La vida de fe no es un jardín de rosas.
Tampoco es todo amargura.

Por eso es bueno que tengas el discernimiento para saber cuando te venden un producto que parece de calidad pero en el fondo no lo es.
Si te presentan un evangelio donde todo es rigorismo, dolor, sacrificio, donde eres despreciable y Dios es enemigo del hombre, un ser intransigente, de seguro te metiste en un lavadero de cabeza donde saldrás menos humano de lo que eras cuando no profesabas nada.

Pero si te presentan un evangelio donde todo es caramelo, donde todo es genial, maravilloso, cool, de seguro te metiste en un "Starbucks cristiano" donde usan la Biblia para meterte la versión evangélica del "sueño americano".

La vida de fe es como el librito que comió Juan de Patmos. Dulce y amarga a la vez.
Es el camino que asumió el propio Cristo.
De disfrute intenso ante la alegría de esta nueva noticia en los más necesitados, pero también de frustración intensa ante un mundo trastocado por la violencia y la injusticia.
De no solo sanar a los quebrados sino sobretodo enfrentar los poderes que quiebran al hombre.
Enfrentar la cruz.

Hoy sigo pensando que la iglesia ha cambiado, que mucha gente emigrará de sus comunidades en busca de algo más auténtico. Algo lejos de las empaquetaduras legalistas y también lejos de ls bien intencionadas versiones centradas en grandes hombres y grandes historias tan lejos de las historias reales de la gente.

No sé si las iglesias estamos preparadas para lo que viene. Pero viene un cambio. Y seguirá cambiando.

Quien sabe, si volvemos de tantos siglos perdidos, a lo que fue esa experiencia centrada en la fe de comunidades más que en la fe de sus super líderes, centrada en el cariño de su gente más que en la cantidad de butacas, centrada en el calor de hogar más que en un gran edificio.

Yo quisiera eso.
El mundo necesita una versión más cercana al original.
Que no sea todo amargura, sino alegría y Gracia.
Pero que tampoco sea solo golosina y sueños personales indolentes del dolor que nos rodea.
Feliz viernes