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Luego del primer ataque de Pánico
Cuando te golpea ese primer ataque de pánico, sientes que la vida no volverá a ser la misma.
Es un enemigo invisible que no sabes por qué te ataca y de donde.
Solo sientes que vas a morir o perder la razón.
Y lo peor, te agarra fuera de casa.
En el trabajo, en tus estudios, de compras.
Lo que viene a continuación, es temor.
A que pueda sorprenderte otra vez fuera de tu hogar.

Detrás de la sonrisa
Había sido un año agotador. Y mis neuronas ya no daban más.
Aún tenía por delante otro año difícil.
Mi mente vagaba en el pasado, en la culpa, en el dolor profundo por tantas cosas que había hecho mal.
Mirando al futuro, solo había incertidumbre y aunque racionalmente tenía ganas de vivir, esa llama se iba apagando. Estaba cansado de la gente y de verme a mi mismo en un lugar donde debía mostrar seguridad, entereza y pasión, cuando ninguna de las tres tenía en ese momento.

Crisis de Pánico
Las crisis de pánico a veces vienen sin aviso.
El corazón se acelera , las manos sudan y sientes que tu cuello se aprieta. Temes lo peor.
Un pensamiento de horror se clava en la mente.
Me voy a morir.
Crees que es algo terrible que está a punto de pasar.
Algunos hasta se desmayan de la impresión.
Vas a doctores y te haces exámenes pero todos concuerdan que no hay nada.
Es ansiedad. Es estrés. Llegaste al fondo de tus capacidades de resistencia.

Deja enfriar las sábanas
Según un trabajo de investigación del departamento de microdatos de economía de la U. de Chile, aproximadamente un 73% de las parejas que ya vienen de un divorcio terminan también separándose. Ya sea de un segundo matrimonio o de una convivencia.

Puede ser muy sesgada mi observación. Pero he visto una constante en personas que luego de una relación larga (matrimonio, convivencia, etc.) terminan y al poco tiempo uno o los dos damnificados ya andan mostrando en redes a sus nuevos amores.